LA INteLIGENcia CIEGA...!!

Pero esa ceguera es parte de nuestra BARBARIE. Tenemos que comprender que estamos siempre en la era bárbara de las ideas. Estamos siempre en la PREHISTORIA del espíritu humano.
Sólo el Pensamiento Complejo permitiría CIVILIZAR nuestro CONOCIMIENTO.

EDGAR MORIN.

lunes, 4 de enero de 2010

LA POLÍTICA EDUCATIVA del BANCO MUNDIAL: el caso MÉXICO

Por: Miguel Angel Castillo

El debate sobre la necesidad de hacer un alto en el diseño de más y más reformas educativas, como la R.I.E.B., que está en ejecución en estos momentos, es una demanda por lo menos de quienes como profesionales de la educación, algunos docentes y especialistas en el tema, están haciendo a la misma. El cuestionamiento es que hasta el momento ninguna de las reformas educativas en México ha tenido un impacto real y de largo plazo en el Sistema Educativo Nacional (SEN), ni en el desarrollo social del país. ¿Por qué seguir insistiendo en reformar lo curricular, cuando de acuerdo a los resultados obtenidos, son los otros factores y elementos que conforman al sistema educativo los que en verdad urge transformar?

Es desde esta pregunta que se plantea una breve revisión sobre la influencia de una organización internacional como es el Banco Mundial (BM), en las acciones y decisiones en materia educativa y que deberían aludir en primer término a los ciudadanos que se educan en el SEN y al que confían la formación de las nuevas generaciones de alumnos; así como a los padres de familia y en especial a los hacedores de la obra educativa en los salones de clases, las y los docentes.

Para ello se contempla la utilidad de parafrasear el pensamiento de uno de los más grandes pensadores e investigadores de la educación en México, Pablo Latapí (qepd), quien en su libro Horizontes de la educación* crítica la intervención del BM y hace algunas recomendaciones. Se retoma a este autor pues es pertinente rastrear cómo es que se consttruyen propuestas como la actual R.I.E.B. y desde ese marco, por lo menos prefigurar qué con la educación en México y si en verdad se puede consolidar como una proyecto social y de desarrollo, más allá de la corta visión tradicional de los seis años fatales. Que se pueda constituir en una plataforma socio-cultural que derive un Proyecto de Nación, ausente hasta este sexenio.

Algunos de los rasgos y formas de intervención que han distinguido al BM es su influencia sobre la educación de México. Latapí la ubica desde 1990 cuando el BM tuvo mayor presencia en diversos programas compensatorios que se crearon conforme a sus propios objetivos. En su tiempo fue el CONALEP la institución que recibió más créditos, vía la partida para educación vocacional y técnica.

Más tarde, explica Latapí, el BM optó por apoyar a la escuela primaria debido a dos factores: 1) por considerarla más redituable en términos del costo-beneficio y 2) porque este nivel educativo se relaciona más con los indicadores del desarrollo social. El investigador agrega una cuestión fundamental: el papel que el BM ha tenido en la educación del país es muy grande en relación a sus aportaciones económicas que son relativamente pequeñas. No llegan al cinco por ciento del gasto nacional, ni siquiera sumándole la inversión de otras agencias internacionales. De acuerdo a lo que describe y analiza Pablo Latapí surgen algunas interrogantes: ¿Cómo se están diseñando las políticas educativas en México? y ubicándonos en la realidad educativa actual ¿hasta dónde la Reforma Integral de Educación Básica se realizó con base en los propósitos e intereses del Banco Mundial? ¿Son estos propósitos e intereses una vía para responder a las necesidades sociales y educativas del país? ¿Tendrá algo que ver la permisividad que se ha dado al BM para intervenir en la educación del país, con el atraso que muestra la educación pública y los programas de desarrollo social en México?

Dichas interrogantes tienen cabida a la luz de la exposición que el autor hace respecto a las formas en que el BM ha distorsionado los paradigmas de desarrollo que poseen tanto la UNECSCO como Unicef, respecto a la universalización acelerada de la educación primaria. Primero debido a su enfoque economicista (racionalidad) y segundo por su fe en el desarrollo como regulador del desarrollo de la educación. En ambas maneras es visible la táctica de emitir “recetas únicas” que parten de la suposición e intención de uniformar a México y su sistema educativo, con el resto de otros países. Así, la acción del BM evidencia su preocupación por hacer avanzar a la globalización económica. Los propósitos latentes de esta organización son, entre otros, crear una clase trabajadora sólo con las destrezas instrumentales y adaptativas, sin creatividad y acrítica, mediante la recomendación de insertar políticas educativas que promuevan los aprendizajes básicos enfocándose a la resolución de problemas y con énfasis en la evaluación por resultados.

Esa racionalidad que priva en el BM se refleja de manera contundente en las acciones educativas que se llevan a cabo en nuestro país. Vemos prevalecer una currícula que está siendo reducida; recortando contenidos y abreviando los aprendizajes hacia los mínimos. Uno de los principales focos de la actual R.I.E.B. y sus antecesoras ha sido la urgente necesidad de que los alumnos aprendan a resolver problemas. En esta inercia, el sistema educativo ha caído en la trampa de confundir la medición con la evaluación y ha entrado a una dinámica incoherente y absurda por alcanzar los puntajes mínimos o máximos para quedar dentro de una lista de ranking de los mejores sistemas educativos en el mundo, que dicta la OCDE y a nivel local el INEE. ¿Y el aprendizaje…?

Ante este panorama entendemos esa lógica instrumental y técnica que detenta el Banco Mundial desde la cual se derivan las actuales políticas educativas en México y otras que están por venir. Para el caso es lo mismo, el nombre es lo de menos. Mientras quienes están tomando decisiones desde la alta burocracia sigan arropando esta racionalidad del BM, se continuará por el camino no sólo del retraso educativo sino del parco desarrollo social.

El pronóstico se hace con base en esa visión reduccionista y simplista que posee el Banco Mundial, pues es capaz de sacrificar e intercambiar de forma mercantilista, por ejemplo, lo comunitario por atender lo individual; lo humano y valoral por atender el impacto productivo; la innovación docente por un modelo predeterminado de calidad educativa.

En el plano político, nos dice Latapí, es improcedente que una agencia externa cuyos criterios de desarrollo están gravados por los intereses de las grandes potencias, intervenga en las orientaciones educativas de un país, reduciendo su autonomía.

¿Podemos aprovechar los recursos del Banco Mundial?

El BM propone una "revisión profunda" de las finanzas educativas de los países en desarrollo, de manera que sea posible virar hacia un “Financiamiento basado en la demanda” Lo cual equivale a la tesis de Milton Friedman de transferir recursos públicos a entidades privadas mediante los vales o bauchers educativos. Por esta ruta se retrae la participación del Estado en los asuntos de interés público, como bien abanderan las prácticas neoliberales.

Pablo Latapí sugiere que la escuela pública eche andar algunos mecanismos de defensa, ante esta avalancha técnico-instrumental-monetarista:

1.- Rescatar la preeminencia de los intereses de la educación pública
2.- Enfatizar su sentido profundo en tanto el valor de la interacción social, la formación y adquisición de valores, el respeto y aprecio por la diversidad. Todo ello en un escenario que promueva el encuentro social y
3.- La búsqueda tenaz de una mayor equidad social.

Si pudiéramos colocar en una balanza la actual reforma educativa en México y al sistema público de educación, ¿hacia dónde se inclinaría más, hacia la racionalidad instrumental y técnica o hacia una racionalidad reflexiva, humana y crítica? ¿Qué necesita México para tomar decisiones autónomas sobre el diseño de sus políticas educativas, más acordes a las necesidades de un pueblo y de un verdadero desarrollo social y económico?


*Horizontes de la Educación. Lecturas para maestros. Ed. Santillana, p. 454-467, México D.F., 2003

4 comentarios:

  1. ¿Qué necesita México para tomar decisiones autónomas sobre el diseño de sus políticas educativas, más acordes a las necesidades de un pueblo y de un verdadero desarrollo social y económico? Fácil: Ser potencia económica, controlar al BM y el FMI, y asunto arreglado. Mientras México tenga esa gran deuda sobre sus hombros, dependerá siempre de la economía de los paises fuertes, y de las limosnas (condicionadas) del BM y FMI.

    Por eso la R.I.E.B. está estancada( y cualquier otra reforma que se quiera implementar, lo estará)No tenemos buenas bases para implementarl; y factores externos nos mantienen atados, vendados y sumergidos en deudas. Estamos en un bucle sin fin: se nececsita dinero para fomentar la educación, pero si pedimos "prestado" la deuda aumenta, se perderían recursos y la más afectada es la educación, y de ahí volvemos a lo mismo. ¿Cómo salir del hoyo?

    P.D. Soy nelo, quien tambien comenta en el blog "nuestras aportaciones"

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  2. Manuel tienes razón en parte. Es cierto que, como apuntas, hay además del Banco Mundial (BM) otro tipo de agentes externos que están manipulando las decisiones en el diseño de las políticas públicas, como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y hasta la misma OCDE.

    También es verdad que los decisores de estás políticas públicas, están desoyendo e ignorando la presencia e importanica de otras variables que tú ya enumeraste. Por ahí deberíamos empezar, con las verdaderas reformas hacia esos elementos de peso.

    Pero entonces ¿estamos pedidos sin remedio? ¿para qué reflexionar si no hay camino posible...? Parece fatalista pero no tanto. Tú mismo proponías en otro BLOG, sobre el papel de los docentes quienes de la mano con los padres de familia y de la sociedad en su conjunto, tendrían y tendríamos que mirar hacia el futuro. No de seis años, ni diez. Con una mirada de largo alcance. De manera que las nuevas generaciones que hoy se educan en los salones de clases de la escuela pública, se conformen en los NUEVOS CIUDADANOS educados en y para la democracia.

    Sigo sosteniendo que esa es una tarea de TODOS. Sin excepción. Es evidente que esta propuesta que haces contempla un proceso de largo plazo, al que no están acostumbrados ni desean fomentar quienes determinan las políticas públicas en México y otras parte del munod. En términos del BM y del FMI, no es rentable. Es perder el tiempo y la inversión realizada.

    Así que despúés de todo, coincidimos en que hay caminos de solución a este asunto complejo de la educación pública. Es un camino largo. Sí, pero más seguro para el futuro del país, al considerar los rasgos de humanidad, de sentido social y de solidaridad, más allá de cualquier frontera, que demanda la sociedad mexicana y, casi sin lugar a equivocarme, creo que también la sociedad planetaria.

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  3. Indiscutible es que el BM esta operado pr las grandes potencias entre las que destacan nuestros vecino del norte, por lo cual no podemos negar la influencia que tiene en las politicas de nuestro pais (coincido con Manuel la deuda cada dia mayor es el yugo que nos tiene atados), por lo que entiendo aquello de ¿estamos pedidos sin remedio? ¿para qué reflexionar si no hay camino posible...? sin embargo apelo al compromiso que como docentes y como ciudadanos tenemos, la reforma, no es un simple cambio del curriculum es reformar toda la estructura educativa ¿Que estamos es pañales? por supuesto pero hay que empezar ¡Ya! Que tiene muchas incongruencias? cierto tambien, pero el enfoque por competencias te da a tí como docente la oportunidad de adecuarlas a tu entorno, a tus necesidades y a tu realidad, se que no es fácil y que muchas veces el sistema te absorbe, pero nuevamente aludo al compromiso moral, no se trata de eliminar aprendizajes sino de hecerlos más efectivos,(aunque no coincido con la desición de recortar el periodo historico de los nuevos libros de texto de historia)
    El panorama no es el más alentador sin embargo no podemos quedarnos de brazos cruzados, ni limitarnos a lo venga, quiza mi posición sea un poco simplista pero algo tenemos hacer (o en algo tenemos que creer) encuentro puntos muy positivos en el enfoque del trabajo por competencias y aspectos que presisamente si se trabajan puedan ser el inicio del cambio, tampoco me ciego y estoy conciente que es a largo plazo (en el mejor de los casos de que llegue a consolidarse), pero actuemos hoy, desde donde me toca estar, y en las condiciones que tenga, pero actuando, como mencionas Todos, de otra forma todo quedará en discursos a favor o en contra pero al fin y al cabo discursos.

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  4. FLORECITA:

    Coincido contigo. Los discursos no sirven de mcuho si no van ligados a la acción coherente a esas palabras. Sabemos muy bien, que el discurso político se queda ahí. Sólo en un gesto que no trasciende, ni se transforma en lenguaje ni en acciones concretas.

    Por eso sostengo que necesitamos acercarnos, en nuestras prácticas sociales y docentes, a la UTOPIA que nos sugieren las lecturas de Imbernon, cuando se refiere a los NUEVOS DOCENTES, los PROGRESISTAS quienes habrán de construir la NUEVA ESCUELA DEL FUTURO, con todo y las pocas y desafavorables condiciones sociales y políticas.

    Por eso, vayamos con la UTOPÍA que construyó FREIRE para denunciar (¿ahora BOLGEAR?) los actos que deshumanizan. Hagámoslo desde una EDUCACIÓN COMO PRÁCTICA DE LA LIBERTAD y, a propósito de este BLOG, como una PRÁCTICA DE LA TRANSFORMACIÓN.

    Es un camino largo, a veces lento. Para fortuna nuestra esto es posible como la democracia...

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